Pulseras Rojas

Joana Vilapuig: “Los pulseras somos luchadores”


Decidida y charlatana, Joana Vilapuig da vida a Cristina, una chica con problemas de anorexia de la que se enamoran los dos protagonistas de Pulseras Rojas, Lleó (Alex Monner) y Jordi (Igor Szpakowski). La segunda temporada pondrá a prueba la gran amistad forjada entre las cuatro paredes del hospital.

¿Cuál es el principal cambio de los personajes en la segunda temporada?
Hay una evolución evidente, porque se han hecho mayores y se ven obligados a afrontar su enfermedad desde otro punto de vista, sin la inocencia de cuando eran pequeños y parecía que todo era posible sólo deseándolo.

¿La enfermedad sigue siendo el hilo conductor de la historia?
Es el motivo que los unió, pero ya no son los mismos y cuesta acostumbrarse a ello. La realidad ahora es más oscura y más triste.

¿Una adolescencia complicada para Cristina?
Una adolescencia complicada para todos. Si a los problemas habituales de ser joven, añades una situación como la que les toca vivir que los condiciona en todo lo que hacen y, encima, los limita … ya te puedes imaginar!

¿Cómo has recuperado al personaje después de dos años?
Pau [Freixas] me ha ayudado mucho para reencontrarme con” Cristina”. Era y es un personaje muy intenso. A menudo, cuando leo el guión, debo parar y pensar en todo lo que tengo que transmitir. Hay gente como yo que lo vive y lo sufre cada día. Es muy fuerte porque creas lazos muy profundos.

¿Por qué crees que la serie ha tenido tan buena acogida?
Creo que es porque habla sin miedo de valores a los que a menudo no hacemos mucho caso o que pensamos que siempre deben estar, y también, porque es una historia de lucha y de supervivencia de un grupo de chicos y chicas que sólo quieren ser normales .

Ni un paso atrás para ser felices.
Es eso. Si en la primera temporada todo era posible porque había la magia de la infancia, en esta segunda, los pulseras se dan cuenta de que hay que trabajar día a día para seguir confiando en que habrá un final feliz para cada uno de ellos. Que el esfuerzo y el sufrimiento serán recompensados.

¿Y las relaciones entre los pulseras también cambiarán?
Deben cambiar por fuerza, porque ellos han cambiado y aquella primera amistad, que dentro del hospital no podía romper nada ni nadie, ahora deberá superar los obstáculos propios de una nueva etapa de su vida. Nada es fácil y para ellos, aún menos.

Normalizar temas incómodos de tratar, como el cáncer y la anorexia, forman parte de la clave del éxito de Pulseras Rojas?
La serie Pulseras Rojas ha dado un paso adelante en este sentido. Hemos superado el escenario de los problemas que podían mostrar los médicos y las enfermeras, y hemos pasado a centrarnos en lo que les pasa a los pacientes. Cómo vive y cómo cambia un niño dentro y fuera del hospital.