Pulseras Rojas

Recordando a Ignasi…


Nunca sabes cuando te puedes poner enfermo. Aunque seas el chico más cabrón del cole, da pena que te pongas malo… (Roc)

Ignasi es el guapo, es el más chulo de todos. Un niño acostumbrado a ser el líder y a humillar a algunos compañeros de clase. En los primeros capítulos, lo vemos en plena pelea en el colegio para mostrar su liderazgo, renegando de las únicas personas que lo venían a ver, rehuyendo de los pulseras…

No necesito tu amistad de mierda. (Ignasi)

+ Si todos los del grupo son como tú, paso.(ignasi) – ¿Cómo que como yo? (Lleó) + Lisiados (Ignasi)

Pero, poco a poco, irá perdiendo su rebeldía. Los comentarios de los de su alrededor  irán haciéndose notar en el interior de este gran niño, lo harán reflexionar sobre su actitud…

Además ¿Por qué llamas tantas veces a tanta gente? Esta claro que nadie te quiere ver. (Toni)
¿Pero tú quién te crees que eres? ¿Crees que puedes decidir quién es tu amigo y quién no? Eres un mierda, eso es lo que eres. (Madre de Roc)

El paso por el hospital lo irá cambiando. Descubrirá el valor de la amistad y del respeto. Será capaz de formar parte de un grupo, ser un verdadero pulsera, defenderlos frente a los “mayores”, ayudar a Jordi con los estudios…

Ya eres un pulsera (Lleó a Ignasi) 

Esta mierda es nuestra, y mi mierda no me la quita nadie. 

– ¿Me ayudas? (Jordi) + Con una condición, no se lo digas a nadie. (Ignasi)

Además, también  aprendió a aceptar su enfermedad. Siendo valiente, enfrentándose solo a ella; sin compartir las malas noticias con el resto de  pulseras.

Júrame que no le dirás nada de esto a los pulseras… (Ignasi)

Un pulsera capaz de vivir en silencio el momento más complicado de su vida. Un vida que, ojalá, no se acabe hoy. (Roc)

Pero le falló ese gran corazón, y, tras un paro cardiaco, acabó viajando con Roc, del que tanto aprendió. Pero aquel limbo, no era para él…

– ¿Me estoy muriendo, Roc? (Ignasi) + Sí, te estás muriendo. (Roc)

Nunca me acostumbraré a que se vaya alguien a quien quiero. Creo que nunca estamos preparados. Nunca. Te echaremos de menos, Ignasi.

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